La Organización Democrática Mundial por el Desarrollo (ODM) anunció la ratificación por un año adicional de su directora general internacional, la jurista peruana Diana Milagros Chávez Chiguala, en una decisión que refuerza la continuidad de una estrategia orientada a la expansión global del voluntariado, la consolidación de cumbres de gobernabilidad y la articulación de iniciativas alineadas con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
La decisión fue respaldada por la Dirección Internacional del organismo y acompañada por declaraciones de Roberto Vargas Machuca Otarola, quien destacó el “desempeño sólido, transparente y articulador” de la directora ratificada. Según Vargas Machuca Otarola, la gestión de Chávez Chiguala ha permitido fortalecer la presencia institucional de la ODM en distintos continentes y proyectar una agenda coherente en defensa de la democracia, los derechos humanos y el fortalecimiento del Estado de derecho.

Cumbres de gobernabilidad y diplomacia civil
En los últimos años, la ODM ha apostado por un modelo de diplomacia civil que combina foros internacionales de alto nivel con trabajo territorial. Sus cumbres de gobernabilidad y democracia —celebradas en distintas capitales y con participación de líderes políticos, académicos, activistas y representantes de la sociedad civil— se han convertido en plataformas de diálogo sobre reformas institucionales, transparencia pública, participación ciudadana y mecanismos de rendición de cuentas.
Estas cumbres no solo buscan generar declaraciones formales, sino también articular redes permanentes de cooperación. Bajo la dirección de Chávez Chiguala, la organización ha ampliado su alcance en América Latina y Europa, incorporando nuevos capítulos nacionales y fortaleciendo alianzas estratégicas con universidades, centros de pensamiento y organizaciones juveniles.
Uno de los indicadores más visibles de ese crecimiento es el aumento del voluntariado internacional. La ODM ha desarrollado programas de formación cívica y liderazgo joven que, según la organización, han incrementado significativamente su base de colaboradores en los últimos años. Este voluntariado participa en procesos de observación cívica, acompañamiento comunitario y promoción de derechos fundamentales, ampliando la capacidad operativa del organismo en contextos electorales y en iniciativas de desarrollo institucional.
Asunción como punto de partida de 2026
El calendario anual de la ODM se abrirá este año con un encuentro internacional en Asunción, Paraguay, concebido como un espacio estratégico para debatir los desafíos de la gobernabilidad democrática en la región. El evento reunirá a delegaciones internacionales, líderes sociales y representantes académicos, en un contexto latinoamericano marcado por tensiones políticas, demandas sociales crecientes y debates sobre la calidad institucional.
En el centro de la agenda estará el programa “Mujer Impacto Mundial”, una iniciativa impulsada por la ODM que busca fortalecer el liderazgo femenino en espacios políticos, sociales y económicos. El programa tendrá un papel destacado en el encuentro de Asunción, donde se presentarán avances, testimonios y nuevas metas de expansión regional.
La ODM ha vinculado explícitamente “Mujer Impacto Mundial” con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, en particular aquellos relacionados con igualdad de género, reducción de desigualdades, educación de calidad y fortalecimiento de instituciones sólidas. La organización sostiene que el empoderamiento de las mujeres en la esfera pública es un componente esencial para alcanzar metas globales de desarrollo inclusivo y gobernanza democrática.
Continuidad estratégica en un contexto global incierto
La ratificación de Chávez Chiguala se produce en un momento en que numerosos sistemas democráticos enfrentan presiones derivadas de la polarización política, la desinformación y la erosión de la confianza ciudadana en las instituciones. En este escenario, la ODM intenta posicionarse como un actor de articulación transnacional, promoviendo espacios de cooperación que trasciendan fronteras ideológicas y geográficas.
Para Roberto Vargas Machuca Otarola, la continuidad en el liderazgo permitirá consolidar los avances alcanzados y proyectar una nueva etapa de expansión institucional. “La estabilidad en la dirección fortalece nuestra capacidad de cumplir metas estratégicas y de profundizar nuestra contribución a la democracia global”, señaló, al subrayar la importancia de mantener una visión coherente en la ejecución de programas internacionales.

Con la cita inaugural en Asunción y el impulso renovado a iniciativas como “Mujer Impacto Mundial”, la ODM inicia 2026 con la intención de ampliar su influencia en la conversación global sobre gobernabilidad, derechos humanos y desarrollo sostenible. La ratificación de su directora general no solo simboliza respaldo interno, sino también la apuesta por una agenda que busca articular voluntariado, liderazgo femenino y cooperación internacional bajo el marco de la Agenda 2030.

