Yesenia Martell Ortiz oficializó su candidatura al Congreso del Perú como diputada por los Peruanos en el Extranjero (PEX), una circunscripción creada para representar a millones de ciudadanos que viven fuera del país. Martell participará con el número 2 en la lista del partido País para Todos, con una propuesta centrada en fortalecer la representación política de la diáspora y atender demandas que, según afirma, han sido históricamente relegadas.

La candidatura surge en un contexto demográfico significativo. De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú y del Instituto Nacional de Estadística e Informática, más de 3,5 millones de peruanos residen en el exterior, una cifra que equivale a cerca del 10 % de la población nacional. La comunidad peruana se ha consolidado especialmente en países como Estados Unidos, España, Chile, Argentina e Italia, donde se concentran algunas de las mayores colectividades.
Ese peso demográfico también tiene un impacto económico notable. Según el Banco Central de Reserva del Perú, las remesas enviadas por peruanos en el extranjero superaron los 4.000 millones de dólares anuales en los últimos años, constituyendo una fuente crucial de ingresos para miles de familias y un aporte constante a la economía nacional.
Sin embargo, para muchos miembros de la diáspora, la representación política no ha avanzado al mismo ritmo que su contribución económica y social. En ese contexto, Martell Ortiz sostiene que su candidatura responde a la necesidad de construir una interlocución más directa entre el Estado peruano y sus ciudadanos en el exterior.

“La comunidad peruana fuera del país ha enfrentado durante años falta de atención y escasa representación”, afirmó al anunciar su postulación. “Nuestra propuesta busca abrir espacios de diálogo, escuchar sus necesidades y promover políticas que garanticen respeto, inclusión y oportunidades”.
Entre las principales preocupaciones que suelen mencionar los peruanos en el extranjero se encuentran la lentitud de los trámites consulares, el acceso a documentos de identidad, la asistencia legal y laboral en países de residencia, así como la protección de sus derechos como migrantes. También figuran demandas relacionadas con la participación política, el voto en el exterior y programas que faciliten el retorno voluntario o la inversión en el país de origen.
Martell Ortiz sostiene que el Parlamento debe asumir un papel más activo en estos temas. Su propuesta incluye impulsar la modernización de los servicios consulares, ampliar los mecanismos de participación ciudadana para la diáspora y promover políticas públicas que reconozcan el aporte económico, social y cultural de los migrantes.
Para la candidata, la representación política también tiene una dimensión simbólica. “Queremos que los peruanos en el exterior se sientan valorados, representados y orgullosos de su país”, señaló. “El objetivo es construir un Estado más cercano y sensible a su realidad”.
La postulación se inscribe en la estrategia del partido País para Todos, que ha planteado fortalecer el vínculo entre el Perú y su comunidad global. En un mundo donde las migraciones redefinen las identidades nacionales y las economías transnacionales ganan peso, el debate sobre cómo representar políticamente a los ciudadanos fuera de las fronteras se vuelve cada vez más central.
Para los más de tres millones de peruanos que viven en otros países, la elección de sus representantes podría convertirse en un paso decisivo para transformar su influencia económica en una presencia política más visible dentro del Estado peruano.


