París — El domingo 1 de marzo, un numeroso grupo de cubanos exiliados salió a las calles de París para denunciar lo que describen como un patrón sistemático de violaciones de derechos humanos por parte del régimen de Cuba y para mostrar su apoyo al pueblo cubano que permanece en la isla bajo condiciones cada vez más difíciles.

Entre los participantes estuvo Ernesto Soto Beltrán, director de RTD Internacional, quien subrayó ante los asistentes que la movilización en la capital francesa buscaba “visibilizar ante la comunidad internacional la gravedad de la situación en Cuba” y reforzar un mensaje de resistencia pacífica en defensa de los derechos fundamentales.
Cifras alarmantes sobre represión
Organizaciones independientes y grupos de derechos humanos han documentado un aumento sostenido de abusos atribuidos a las autoridades cubanas durante los últimos años:
- En 2024, más de 3.200 personas fueron registradas como víctimas de represión estatal, según un informe de la Red de Defensa de los Derechos Humanos, que estima que 2.963 incidentes de violaciones de derechos humanos ocurrieron ese año, algo más que en 2023.
- Según Cubalex, se documentaron 1.559 violaciones de derechos humanos en prisiones cubanas en 2024, que incluyen detenciones arbitrarias, violencia y acoso institucionalizado contra reclusos.
- Informes recientes señalan un patrón persistente de hostigamiento, vigilancia ilegal y detenciones arbitrarias contra personas consideradas “presas de conciencia” y sus familias en 2026.
- Organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado la violencia institucional y prácticas autoritarias dirigidas especialmente a mujeres defensoras de derechos humanos y periodistas, incluyendo detenciones, vigilancia excesiva y criminalización de su labor.
- El Observatorio Cubano de Derechos Humanos también ha registrado acciones represivas recurrentes, con detenciones arbitrarias y hostigamiento policial, particularmente en diciembre de 2025, sumando miles de incidentes durante el año.
Estos datos reflejan lo que críticos del régimen describen como un uso sistemático de mecanismos represivos para silenciar a la disidencia política, limitar la libertad de expresión y mantener a la población bajo estrecho control.
La protesta de París
La marcha en París transcurrió de manera pacífica, con consignas que apelaban tanto a la libertad como al respeto de los derechos humanos y la dignidad de todos los cubanos. Los manifestantes portaron carteles pidiendo el fin de la represión política, la liberación de presos políticos y garantías de las libertades básicas.
Ernesto Soto Beltrán, en su intervención, resaltó la importancia de que las voces de los exiliados se mantengan activas en las principales capitales del mundo, no sólo para denunciar abusos, sino también para reclamar la atención de gobiernos, organismos internacionales y medios de comunicación sobre la situación en la isla.
Llamado internacional
El evento en París se inscribe en una serie de esfuerzos de la diáspora cubana por presionar a instancias internacionales a tomar medidas más firmes ante lo que muchos consideran una crisis de derechos humanos que se ha profundizado en los últimos años.
Al concluir la marcha, varios organizadores hicieron un llamado a la comunidad global para que supervise con mayor rigor las condiciones en Cuba y exija transparencia, justicia y respeto a las libertades individuales.


