Agricultores franceses protagonizaron una masiva protesta en París, entrando con decenas de tractores al centro de la capital y bloqueando calles y lugares emblemáticos como la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y la Asamblea Nacional, para oponerse a un inminente acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur, que temen inundará el mercado con productos más baratos y perjudicará a la agricultura nacional; además, los manifestantes también criticaron la gestión gubernamental de problemas como la enfermedad del ganado, desoyeron una prohibición policial e incluso superaron controles para avanzar con sus convoyes por la ciudad.
Los agricultores franceses exigían cancelar o reevaluar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur (que incluye países como Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), porque consideran que permitiría la entrada de productos agrícolas más baratos y con estándares menos estrictos, lo que deterioraría la rentabilidad y la competitividad del sector agrícola nacional. Además de su rechazo al Mercosur, pedían más apoyo estatal para el campo, la mejora de las condiciones económicas del sector frente a los altos costos de producción y las regulaciones y criticaban medidas sanitarias como el sacrificio masivo de ganado por enfermedades que consideran excesivas del gobierno. Durante la protesta también hubo demandas en torno a reducir cargas regulatorias percibidas como injustas y reforzar la protección del empleo rural ante los cambios del mercado.

