A pesar de sus desmentidos, Frédéric Péchier fue condenado por envenenar a 30 pacientes, doce de los cuales fallecieron, este jueves 18 de diciembre en Besançon. El anestesiólogo recibió la pena máxima: cadena perpetua.
«Culpable», «culpable», «culpable»… ¡Treinta veces culpable! Encargada de dictar el veredicto, la jueza presidenta del Tribunal de lo Penal de Doubs se tomó su tiempo para recitar lo que la fiscalía llamó «la lista de los horrores». Treinta nombres de víctimas, treinta vidas destrozadas, treinta familias traumatizadas. Al final de un juicio de tres meses, este jueves en Besançon, el anestesiólogo Frédéric Péchier fue condenado a cadena perpetua por el envenenamiento de estos treinta pacientes… Doce asesinatos, dieciocho intentos de asesinato, y una certeza para la fiscalía: este hombre de 53 años con una personalidad insondable «es uno de los mayores criminales de la historia de este país». La magnitud del proceso judicial es abrumadora.
Un médico que “mata para sobrevivir psicológicamente”
Al escuchar la sentencia, que incluía una pena mínima obligatoria de 22 años y la prohibición permanente de ejercer la medicina, el Dr. Péchier, como de costumbre, permaneció impasible, con las manos cruzadas recatadamente sobre el atril. A simple vista, el anestesiólogo es un bloque de granito. Su familia, sentada en primera fila, no pudo contener algunas lágrimas, pero la majestuosa sala del tribunal de Besançon 194 en total en este caso excepcional.

