Por: Albita Neira
CEO Fundación Mujer Mariposa
@Albita_Mariposa – albita03neira
El color violeta en el mundo entero es el símbolo que representa una realidad dolorosa, hoy millones de mujeres siguen viviendo violencias que, en muchos casos, permanecen invisibles. No sólo nos referimos al maltrato físico o abusos explícitos que las hieren; también lo hacen el silencio, la deslegitimación de la palabra, la manipulación sutil, la desigualdad simbólica y las narrativas que aún perpetúan estereotipos, todas esas violencias invisibles aquellas que sus huellas se ocultan debajo de la piel, esas violencias que llamamos cotidianas, que la sociedad aún normaliza y que los medios a menudo no logran mostrar con la profundidad que merecen.

Eventos que promuevan la sensibilización sobre la igualdad, la no violencia contra la mujer y las niñas y la cultura de paz son fundamental para transformar realidades y generar cambios que sean sostenibles en la sociedad; son estos encuentros de reflexión y diálogo los que permiten visibilizar problemáticas estructurales y promover una conciencia que va de lo individual a lo colectivo, que fomentan el respeto y la empatía.
Bajo este contexto en el marco del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, este encuentro se propone como un espacio de reflexión, diálogo y acción colectiva frente a una de las realidades más urgentes de nuestro tiempo: la situación de las mujeres migrantes y su lucha por el reconocimiento y la protección de sus derechos humanos en un mundo globalizado.
Las dinámicas migratorias contemporáneas, marcadas por la desigualdad, la discriminación y la violencia estructural, afectan de manera particular a las mujeres, quienes con frecuencia enfrentan dobles y triples formas de vulnerabilidad. Sin embargo, también son protagonistas de procesos de resistencia, liderazgo y transformación social, contribuyendo de forma significativa a las comunidades de acogida y a la construcción de una ciudadanía más inclusiva.
Desde la dirección Internacional de Equidad de Género de la ODM Organización Democrática Mundial con representación en más de 13 países incluido España y Francia se realizará el evento 25N GLOBAL – MUJERES, INMIGRACION Y DERECHOS HUMANOS con el cual se busca consolidar un espacio para analizar y reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las mujeres migrantes en la defensa de sus derechos humanos, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25N).

Este encuentro se realizará el próximo sábado 29 de en el salón de actos de CASA EXTREMADURA en Getafe en la comunidad de Madrid – España una de las organizaciones que más conoce de sobre movimientos migratorios y la cual lleva más de 40 años trabajando por la igualdad y la cultura. Contará con el apoyo de MIM Mujer Impacto Mundial en cabeza de su directora Alejandra Palacios y la apertura del evento estará a cargo del Sr. JOSÉ MANUEL CASTELLANOS RIVERA presidente de la Unesco Getafe.
Se abordarán temas como violencias invisibles, la comunicación y la narrativa de los medios, la masculinidad como aliada del cambio, la violencia de género y sus efectos en la nueva ley de extranjería y mujer y migración en las políticas de igualdad entre otros.
En el mundo actual la información circula a velocidad, los medios de comunicación tienen una enorme responsabilidad, la de transformar las narrativas. No basta con informar sobre cifras, mostrar el dolor y en ocasiones revictimizar; es importante humanizar el periodismo, un periodismo con perspectiva de género, contar las historias desde la fuerza, la resiliencia y la capacidad y la capacidad de reconstrucción, pasar de mostrar a las mujeres como victimas a presentarlas como protagonistas de cambio, liderazgo y esperanza.
- Los medios y el periodismo son herramientas de socialización y fuente esencial de las representaciones en la sociedad, un periodismo con perspectiva de género no sólo enuncia, si no que educa, sensibiliza y previene.
- Esta bandera no puede dejarse sólo a las mujeres, la masculinidad también debe formar parte del cambio. Educar a los hombres en la no violencia, en la gestión emocional, el cambio de mirada frente a la instrumentalización de la mujer y el respeto mutuo es construir nuevas formas de relación.
- Hablar de igualdad de género sin considerar la realidad de las mujeres migrantes es dejar fuera una parte esencial de la experiencia femenina global. La migración, muchas veces impulsada por la necesidad o la búsqueda de una vida digna, pone en evidencia las desigualdades estructurales que aún persisten entre países, clases sociales y géneros.
Estos algunos de los fundamentos que se pretenden exponer en este encuentro que recuerda que no sólo es el 25N, todos los días son importantes para seguir generando consciencia para menguar la no violencia y la desigualdad que sólo a través acciones, con empatía y coherencia individual y colectiva se puede lograr.

